La energía eólica es un tipo de energía cinética que se genera con la fuerza del viento o las corrientes de aire. Esta fuerza puede ser convertida en electricidad a través de aerogeneradores eléctricos. Si bien, es transmutada a una gran variedad de aplicaciones para las actividades humanas, es un tipo de energía renovable que no contamina y reemplaza la energía que se produce con combustibles fósiles, como los derivados del petróleo, gas, carbón, etc. Como el viento es un recurso abundante y limpio, es considerado como una solución para reemplazar las termoeléctricas que funcionan con combustibles no renovables. Sin embargo, su único inconveniente es la intermitencia que puede tener el viento.  

La energía eólica es aprovechada por el movimiento cinético de unas palas conectadas a un aerogenerador en energía eléctrica. Este dispositivo es en realidad un generador eléctrico impulsado por una turbina de viento.

Es necesario destacar que la energía eólica es la fuente de energía más limpia después de la energía solar. En su proceso de generación energética no hay ninguna combustión ni producción de gases tóxicos. Además, no deja ningún residuo sólido y su capacidad de energía es igual a la de 1000 kilos de petróleo.