Una de las nuevas tecnologías de seguridad, fundamentales para cualquier compañía son los sistemas de control de acceso. Creados para facilitar el paso a determinadas áreas de un inmueble, los controles de acceso son dispositivos diseñados para permitir o restringir la entrada o salida de personas dentro de un inmueble, mediante el uso de una identificación, tarjeta magnética, huella dactilar o contraseña. Los más avanzados permiten el uso de puntos biométricos de la cara y la lectura de elementos en los ojos.

Cuando el usuario está autorizado a pasar un control de seguridad, lo que hace el sistema de control de acceso es generar un impulso eléctrico que abre la barrera de acceso (puerta o torniquete). Así se evita el uso de llaves y la entrada de intrusos.

Evidentemente la instalación de sistemas de control de acceso aumenta la seguridad de las empresas, determinando la autorización del paso a los usuarios, así como también permite un acceso escalonado en las distintas áreas.  

Los más comunes son los sistemas por método identificativo como:

  • Biométricos (reconocimiento facial, huella dactilar)
  • Tarjetas magnéticas
  • Contraseñas numéricas